Rino di Silvestro

Publicado: abril 23, 2010 en Culto

Primero tengo que contar mi experiencia con “Werewolf Woman” y sé que en otro tiempo tendría una opinión distinta, ya que no es lo mismo ver a Rino di Silvestro cuando tienes 16 años, a cuando tienes 27, y menos cuando tu sentido crítico puede llegar a arruinar una cinta que más que dejar un culto a su paso, ha dejado un legado estético y ofensivo, en donde el sexploitation es la base fundamental para toda una generación de cineastas.

Y ahí estaba yo, en el verano del año 2000, en una búsqueda incesante de películas, paseando por El Chopo y siempre atento a lo que mis amigos de Mondo Freak podían ofrecer. Y como siempre, dentro de todas las cosas bizarras que tenían, encontré Werewolf Woman, regresé entusiasmado a casa y me senté a verla con mi amigo Salomón Nataniel. Hay varias cosas que me pusieron en una situación comprometida, y digo comprometido, porque nunca había visto algo parecido y a mi perspectiva de aprendiz y púbero latinoamericano, pensé que después de eso, ya nada se podía hacer:

Una guapa y potente rubia es la esposa de un hombre rico con el que vive cómodamente, pero ella oculta un terrible pasado. De niña fue violada y de dicha violación arrastra un trauma. El trauma se manifiesta siendo ella adulta en pesadillas recurrentes en las que se ve ella misma desnuda, bailando en grotescos rituales en medio del bosque y transformándose en una mujer lobo.

Semejante bestia, como es costumbre obligada, es perseguida por granjeros, campesinos y lugareños hasta que es apresada y quemada en la hoguera como una bruja. ¿Dichos sueños realmente ocurrieron en el pasado? ¿Realmente la rubia tuvo un antepasado que fue una mujer lobo? ¿O en realidad todo son pesadillas y enajenaciones suyas fruto del trauma? Por ello la mujer siempre está muy caliente y en su naturaleza ninfómana y bestialista, parecida a una hembra en celo, se va follando a todo hombre que se encuentra en su camino, y así, después del coito, matarlo salvajemente.

La rubia que se encuentra al final con su “karma” se encuentra con tres campesinos que la toman prisionera y la violan en grupo. Un punto alucinante del film es que los violadores se llevan a la protagonista a un corralón de autos que les pertenece y la ponen a trabajar para ellos. Le han enseñado a la mujer a usar toda clase de maquinaria pesada, grúas y máquinas de demolición de coches, y de paso a parte de trabajar con y para ellos, por las noches es poseída ya voluntariamente y sumisa por sus ahora amos, viviendo con todos ellos en una casa, todos juntitos.

Es así hasta que un día a la mujer ya harta de tanto trabajar gratis en el desguace y de ser follada cada noche por sus captores, se harta y mata a todo el mundo con la maquinaria pesada.

El epílogo final no puede ser más brutal. La mujer completamente perturbada en un bosque por la noche y medio desnuda practica el canibalismo comiéndose los restos de sus captores, como una animal hambriento.

En realidad es un film sexploitation de los 70 con muchos desnudos, sexo, gore, asesinatos, violencia, venganza, destripamientos y violaciones.

Lo que pasa que su prólogo e inicio nos engaña, metiéndonos en la historia la fantasía y el horror de la loba humana que nunca llegamos a saber si realmente llegó a ocurrir o en realidad no, y todo son las locuras de la hermosa y caliente protagonista.

Y así trabaja Rino di Silvestro un escritor italiano y director que se especializó en la crudeza gráfica y la tarifa ofensiva de bajo presupuesto. Nació en 1932 y provenía de una familia de terratenientes sicilianos. Rino estableció su propia avant-garde y una compañía de teatro que producía obras subidas de tono “Op Bop Pop Nip” en los años 60.

Di Silvestro también fue un escritor fantasma que escribió más de 200 guiones. Hizo su debut como director con la impresionante y asquerosa “La mujer en Cell Block 7”. Siguió con la mala calidad y el estilismo de clase b con “Girls Red Light” y el desagradable tema Nazisploitation “Las mujeres deportados de la Sección Especial de las SS”, está considerada una de las cintas más ofensivas y eróticamente morbosas de todos los tiempos: Es la historia diaria de un grupo de mujeres en una prisión nazi en las que son sometidas a todo tipo de torturas y experimentos médicos. Un comandante de campo se enamora de una de ellas.

Di Silvestro alcanzó su fama como cineasta de culto con el horror schlocker, escandaloso, de mala calidad y de miradas lascivas soft-core. Sus últimas dos cintas fueron la típica y cursi “Hanna D.: La chica de Vondel Park” y el enorme sexploitation insensible “Los sueños eróticos de Cleopatra”. Rino murió de cáncer el 3 de octubre de 2009.

Por supuesto que toda la filmografía de este gran director es altamente recomendad y situada en una de las culturas más bizarras pero a la vez elegantes del mundo del cine.

Michel Dorantes de Malliard

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comentarios
  1. […] This post was mentioned on Twitter by Cine Panorama, Horacio L. Warpola and Horacio L. Warpola, Cine Panorama. Cine Panorama said: El maestro del sexploitation Rino di Silvestro, por Michel Dorantes: https://cinepanorama.wordpress.com/2010/04/23/rino-di-silvestro/ […]

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