Richard Linklater

Publicado: noviembre 26, 2009 en Uncategorized

Linklater

Linklater nació en Texas, abandonó la Universidad y se fue a trabajar a una plataforma de petróleo en el Golfo de México. Pasaron un par de años y después de leer cientos de libros; decidió que el cine era la única opción que tenía para generar su discurso propio. Linklater utilizó el dinero que había ahorrado para comprar una cámara Super-8, un proyector, y algunos equipos de edición y se mudó a Austin. Fue allí que el aspirante a cineasta fundó la Sociedad de Cine de Austin, y empezaron a captar esas cintas estilizadas de autores como: Robert Bresson, Yasujiro Ozu, Rainer Werner Fassbinder, Nagisa Oshima, y Josef Von Sternberg.

Se programó una función en Súper-8 en la que Richard Linklater se tomó un año para disparar y otro año para editar. La película es significativa en el sentido de que establece la mayoría de las preocupaciones de Linklater. La cinta tiene su estilo, la marca de los movimientos de cámara mínima y la falta de narrativa, mientras que examina el tema de viajar sin una dirección real en particular dentro de la mente del personaje. Estas particularidades se analizan con más detalle en sus futuros proyectos.

Waking Life (2001) y A Scanner Darkly (2006) las películas que lo consagrarían como un innovador de la estética y el panorama narrativo-filosófico; serían de una animación nueva y conceptual. Para crear este efecto: Linklater grabó y editó dos películas completamente rodeadas de características de acción y en vivo, y luego el trabajo se lo dio a un equipo de artistas para trazar sobre fotogramas individuales el dibujo y la animación (una técnica conocida como rotoscopia). El resultado es un semi distintivo “calidad real”. Elogiadas por los críticos como Roger Ebert (en el caso de Waking Life), por ser original y bien adaptada a los principales objetivos de la película.

En la década de 1990, Slacker fue aclamada como una especie de manifiesto para la Generación X  porque los personajes jóvenes de la película están más interesados en los pasatiempos cuasi-intelectuales y la socialización, que en la promoción profesional. Sin embargo, Linklater hacía tiempo que evitaba el papel de portavoz generacional.

Por otra parte, viendo Slacker años después de su producción, ya una distancia considerable de todos estos debates, pone de relieve la inclusión de la película de varias generaciones, así como los temas que son universales en lugar de la generación específica. La supuesta relación de la película con la Generación X es también minada por el hecho de que las vagas existencias representadas, son tan atractivas para los adolescentes de hoy como para los adultos que en algún tiempo fueron jóvenes en la década de los noventa. De esta manera, la película sigue siendo importante para la documentación de actividades alternativas y para la sociedad orientada a la carrera profesional y el materialismo.

Las películas de Linklater que mantienen una fórmula  de no-narrativa acerca de los acontecimientos aparentemente al azar, a menudo abarcan cerca de veinticuatro horas y han sido aclamadas como “alternativas” en el mercado contemporáneo de Hollywood. En relación con estos relatos poco ortodoxos, el énfasis en la conversación filosófica sobre la acción física en Slacker y Waking Life; se suma al trabajo de Linklater con las tradiciones del cine de autor, en particular los de Europa, del cual está alejado mucho el cine estadounidense reciente. Las películas de Linklater por lo tanto representan el potencial para el cine americano contemporáneo de explorar y desarrollar nuevas alternativas de entretenimiento.

El uso de la técnica de animación de rotoscopia en Waking Life y A Scanner Darkly ha capturado la imaginación de los espectadores de cine, estudiosos y cineastas. En la vigilia, la combinación de esta técnica con el sueño de la materia,  parece haber estimulado nuevos enfoques visuales para representar la experiencia subjetiva. Un ejemplo es Ari Folman, Waltz with Bashir (2008), un documental animado que se basa, como el trabajo de Linklater, en el video, aunque sin utilizar la misma técnica de animación.

Fast Food Nation (2006), es una adaptación del libro de mayor venta que examina la influencia local y global de los Estados Unidos con la industria de comida rápida.  En esta película, Linklater demuestra el compromiso político de las posiciones contra el trato inhumano de los animales y de los trabajadores inmigrantes. A pesar de la popularidad de sus filmes y de su habilidad para dirigir con un bajo presupuesto a pesar del alto pago de las productoras de Hollywood; Linklater sigue en Texas y se niega a vivir o trabajar en Hollywood por un periodo prolongado de tiempo.

Michel Dorantes de Malliard

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