Especial Gore y Terror I (Moctezuma y Taboada)

Publicado: octubre 28, 2009 en Uncategorized

López Moctezuma

Juan López Moctezuma

Se inició en el cine como productor de las primeras películas de Jodorowsky: Fando y Lis y El topo. Realizó varias películas destacadas como: La mansión de la locura (1971), basada en un cuento de Edgar Allan Poe; Alucarda (1975), estelarizada por Claudio Brooks; y Mary, Mary, Bloody Mary (1976). Miguel Barbachano Ponce resumió en una pregunta los alcances del cine de López Moctezuma: “¿Acaso aquéllos [los encargados de vigilar el desarrollo del cine nacional] y algunos de nosotros hemos borrado de nuestra mente su extensa / intensa preocupación por la temática del terror transvasada a innovadores fotogramas de su escasa y nunca valorizada cinematografía?”

En 1993, dos jóvenes ingresaron a un hospital siquiátrico de la ciudad de México para raptar al cineasta, llevarlo a las locaciones donde había rodado sus cintas y regresarlo días después al hospital. López Moctezuma, cuentan, presuntamente había perdido la razón por varias supuestas razones y llevaba ingresado en el Hospital un par de años.

De ser el director de largometrajes, dirigir Televisa Cine en España y amigo de varios políticos europeos, se había quedado en la ruina. Ya casi nadie se acordaba de su nombre. Hasta él mismo había optado por olvidar todo su trabajo. Pero ese día, cuando conoció a los chicos en el siquiátrico, se fue con ellos. Durante las siguientes horas, se dio cuenta de que esos jóvenes, Lalo y Manolo, conocían toda su filmografía. Eran sus admiradores. Dos años después, tras su fallecimiento, los declaró herederos de su obra.

Ahora todo lo que pasó durante el encuentro entre los tres, más testimonios de gente que conoció al cineasta, como la actriz Tina Romero y el escritor Carlos Monsiváis, está siendo llevado al cine bajo el título Retrato de un vampiro.

Taboada

Carlos Enrique Taboada

Aunque durante su carrera tras las cámaras abordó diferentes temas y géneros, Carlos Enrique Taboada ha pasado a la historia del cine mexicano como uno de los mejores representantes del escasísimo cine de horror nacional. La popularidad alcanzada por sus películas de horror es indiscutible: Basta preguntar a cualquier mexicano de clase media, menor de treinta años, si ha visto alguna vez Hasta el viento tiene miedo (1967) o El libro de piedra (1968) para que, casi con seguridad, surjan los recuerdos de las veces que no pudo dormir por el miedo a que se le aparecieran los fantasmas de Andrea o Hugo.

La afirmación anterior puede parecer exagerada, pero lo cierto es que, como en el caso de Nosotros los pobres (1947), la televisión mexicana ha contribuido a popularizar el cine de horror de Taboada entre las nuevas generaciones de cinéfilos. Además de las dos cintas mencionadas, sin duda las más populares, la filmografía de horror de Taboada incluye a Más negro que la noche (1974) y Veneno para las hadas (1984).

Ni Taboada mismo, ni sus otras trece películas, han logrado un reconocimiento semejante al de su tetralogía de horror gótico. En parte por lo disparejo de su filmografía y porque nunca se distinguió como un director con estilo propio, la figura de Taboada ha quedado ensombrecida por sus escasos pero meritorios logros en un género con pocos exponentes en el cine nacional.

Hijo de los actores Julio Taboada y Aurora Walker, Carlos Enrique Taboada inició su carrera en 1950 como argumentista y director de programas en la naciente televisión mexicana. Su relación con el cine nunca fue armoniosa. En 1954, desilusionado por los resultados en pantalla de su primer guión cinematográfico, Taboada se retiró de este medio por cinco años. Este alejamiento lo repetiría al final de su carrera, justo en el momento en que la crítica nacional comenzaba a apreciarlo.

A pesar de que él se concebía como un director de actores, las películas de Taboada demuestran su extraordinaria habilidad para la narrativa puramente fílmica. Buena parte del éxito alcanzado por sus cintas de horror se debe más a las virtudes del director para elaborar atmósferas inquietantes que a la interpretación de sus actores. En este sentido, Taboada y Fernando Méndez han sido los únicos directores mexicanos que comprendieron la importancia de la sutileza en el horror.

Del otro cine de Taboada es importante rescatar La guerra santa (La cristiada) (1977) su cinta más ambiciosa y la más cercana a sus ideología anticlerical.

Michel Dorantes de Malliard

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s