Wong Kar-wai

Publicado: octubre 1, 2009 en Culto
Wong Kar-wai

Wong Kar-wai

El director de Shanghai emigró a los cinco años a Hong Kong, la ciudad de las luces neón y la decadencia oriental. A pesar de los tropiezos con pasar del mandarín al cantonés, Kar-Wai dedicó gran parte de su infancia y su adolescencia asistiendo a las salas de cine acompañado de su madre. Ahí pulió su lengua y su estética. Toda su sensibilidad para comprender la ciudad caótica en la que vivía, y el núcleo mismo de un país cambiante y duro; un continente manchado con sangre pero a la vez lleno de bellezas inmensas y espiritualidad sensata.

A mediados de los ochenta dirigió su primera cinta A tears go by,  fue un fracaso en taquilla y le costó mucho trabajo que le produjeran su segunda cinta con la que definitivamente despegaría a la fama por toda Asia. Days of being wild marcó el estilo nostálgico y estético de Wong Kar-Wai, retroalimentaría a una sociedad que estaba acostumbrada a los dramas de telenovela ó a las cintas de guerreros fieles. A partir de ahí y después de escribir sin parar durante años, el director chino, se enfilaría para marcar una nueva etapa dentro del cine oriental, una brillante y honesta manera de narrar las desgracias y la historia de ciudades en caída, una visón posmoderna de la era de ficción y la melancolía y el amor como primicia.

Llamado “Poeta de la imagen” Kar-Wai ha trabajado ya en múltiples trabajos con el director de fotografía australiano Christopher Doyle, juntos han devuelto al panorama de cine una revuelta de estética parecida a lo que hacían en los sesenta los directores de la Nouvelle Vague, aunque ahora en una visión puramente oriental, es marcada la identidad y el movimiento, el color de un continente esbelto y lleno de poesía.

Chungking Express fue una película rodada en dos semana. La historia es una tremenda y cruda historia de una pareja apunto de llegar a la línea de la locura. El director Quentin Tarantino aplaudió el trabaja de Kar-Wai y se enlistó junto con varios productores de Hollywood para producir alguna cinta del director asiático. El estilo de dirección de Wong Kar-Wai requiere mucho de los actores. Rodando sin guión, el excelente autor chino obliga al reparto a estar a la altura de los personajes, y los constantes cambios en el argumento hacen que algunas de las películas tarden bastante en rodarse.

Fallen angels (1995) es una obra de arte en estado puro. La fuerza de sus imágenes, que siguen la estética del cómic, la maestría técnica, la potencia de la fotografía, el poderoso estilo visual nos sumerge en el mundo que Wong Kar-Wai quiere que veamos. Nos transporta a una noche melancólica, oscura, excitante. Las imágenes crean un mosaico de sensaciones en el espectador. Pero el apartado visual es solo una de sus virtudes. La fuerza y profundidad de sus personajes es completa, apabullante, difícil de explicar con palabras, es necesario ver la película para poder percibirla. El gran trabajo del director y los actores se percibe desde las primeras escenas, con unos personajes que lo dicen todo con solo una mirada, un gesto. Unos personajes que nos seducen desde los primeros minutos.

En el 2000, In the mood for love, el film más premiado del director, una hermosa postal del amor y el olvido, con una música perfecta. Poco tiempo después se estrenaría 2046, tal vez la cinta más famosa del director, ambas premiadas alrededor del mundo pero mal recibidas por el público hongkonés que quería ver más acción dentro del cine.

2046 es una secuela de Days of Being Wild y In the mood for love. Ésta continúa la vida amorosa que tiene Chow Mo-wan en la década de los años sesenta de Hong Kong, e incluye algunos elementos de la ciencia ficción, mezclando géneros de manera innovadora. Además de cantones y mandarín, se habla japonés, y la banda sonora cuenta con temas en español. La película sigue la línea estética de las anteriores, destacando el uso de iluminaciones singulares, encuadres muy estudiados y movimientos de cámara hiperlentos, junto con una devoción por interiorismos de glamour decadente.

Wong Kar-Wai también ha dirigido cortometrajes y su primer cinta en Norteamérica, contando con la actuación de Norah Jones, My blueberry nights es una exquisita historia de aliento y desesperanza. La crítica no la recibió muy bien, ya que en comparación con sus últimas dos cintas, no llega al suspiro, a la lengua natal y al espesor de una ciudad como Hong Kong.

En 2010 se estrenará The Lady from Shanghai junto a Nicole Kidman. Según el director, ésta última película solamente toma prestado el título de la conocida película de Orson Welles, y no se trata de un remake como se pensó al principio.

Wong Kar-wai todavía tiene proyectos en China. A pesar de que sus obras norteamericanas le mantienen ocupado, tiene todavía firmado un proyecto -aun sin título- en su país de origen, donde Tony Leung representará la historia del maestro de Bruce Lee.

Salomón Nataniel

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