Kim Ki Duk

Publicado: agosto 11, 2009 en Uncategorized
Kim Ki Duk

Kim Ki Duk

Kim Ki Duk empezó a hacer cine a los 33 años. Para algunos tarde, para mí perfecto. No se puede hacer cine sin haber vivido, funciona como la literatura, de dónde vas a contar historias sino tienes nada que decir, de dónde vas a hablar si no tienes desarrollado un discurso firme y poderoso con la sensibilidad y la crudeza, con el análisis profundo del hombre y sus reacciones más puras. Es necesaria una experiencia, un recorrido para llegar a donde el tiempo y la palabra se forman dentro de nosotros mismos. El director surcoreano Kim Ki Duk tiene la capacidad para explorar al hombre y a la mujer de manera infinita, desde sus zonas más oscuras hasta sus posibilidades más transparentes. Pocos en la industria del cine, visto de manera y desarrollo artístico, tienen la sintaxis de las cosas, el abstracto de un sentimiento para volverlo imagen, muchas veces sin necesidad de palabras o música, casi siempre tocando una fibra delgada que se refleja en un lago, en una ciudad caótica. Nosotros mismos ahuecamos los sentimientos y nuestras búsquedas para intentar encontrar algo, ahí está el cine de Duk, en la infancia, en la espiritualidad, en el sexo y en las lágrimas más delgadas.

Wild Animals, Real Fiction, Bad Guy, Time, (la más famosa) Spring Summer Fall Winter and Spring; son cintas que revelan, que argumentan a partir del silencio y tal vez eso los orientales lo sepan mejor que nadie, interpretar silencios. Con una lentitud precisa, con personajes en intensa búsqueda de valoración interna, ya sea el amor, el odio, la vergüenza ó el cultivo del espíritu, todo rodeado de una plasticidad impecable, de una ley natural que dice porqué el hombre es la tierra y el semblante debe quedarse callado. Pocos artistas como Kim Ki Duk reflejan en su cine toda una teoría de la representación melancólica, de la ironía y la agresividad de nuestros peores defectos.

Los últimos filmes de Duk son una elevación de la naturaleza, tanto del hombre como del tiempo y la tierra, exploran el significado de un momento ausente y con una música gloriosa, abordan un destello que pocas veces se siente tan fuerte en una pantalla. Samaritan Girl, 3 Iron, The Bow, Breathe y la última que hizo Dream, quedan en el pasaje de la delicadeza estética, en las aguas del mar que intenta cruzar la chica de The Bow y así esos personajes femeninos nos recuerdan cómo directores tan grandiosos como Kim Ki Duk, tienen el defecto de ser tan sensibles a la vida y sus circunstancias. La belleza en tiempo real y el recuerdo del silencio, la paz que viene y no se queda pero de pronto, viene una tempestad sedentaria. Creo firmemente que la visión de los asiáticos es una intensa necesidad de la nostalgia, que en un segundo podrían hacerse cien películas  y así explicar aquél momento de fragor que tanto invade a estos pensadores fantásticos.

Michel Dorantes de Malliard

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s